viernes, 27 de marzo de 2009

El baile de la P

Esa noche el director del teatro durmió más tranquilo, y cumpliendo a su promesa el árbol mágico se le apareció en sueños.  Tengo la suficiente magia hoy para transformar a un bailarín ¿Qué letra escogerás? Preguntó.

El director estaba indeciso, ¡Qué letra escogería! Debía escoger alguna que utilizara bastante, que le permita ir pasito a pasito, una letra que tenga muchas posibilidades, una letra para ir a pasear por el parque, que le guste la pista de baile y no se quede de pié. ¿Cuál podría ser?  El árbol mágico sonrió, ¡pero si es sencillo, la letra que necesitas, la repites todo el tiempo! ¿Todo el tiempo? Repuso el director y se puso a recordar todo lo que había pronunciado: pasito a pasito, posibilidades, pasear, parque, pista, pié.  ¡Claaaaaro! Es la letra P.  Y así el árbol mágico convirtió a la siguiente bailarina en la letra p.

Durante el sueño del director empezó una fiesta, una fiesta de esas con pastel, con globos, piñata y todas esas cosas lindas, la letra ele bailaba que retebailaba por todo el salón, las vocales daban vueltas a su alrededor, la letra p observaba sentadita en un silla.

Al verla, se le acercó la letra a y le dijo ¿Cómo te llamas? –Pe- contestó, -ah, ¿y cómo suenas? Entonces la letra p hizo un enorme esfuerzo por mostrar como sonaba, pero no podía, intentaba que intentaba producir algún sonido lindo como la a, o divertido como la e, como la i, pero nada, ni siquiera una admiración como la o ni como la u.  Se puso de pié y se escondió tras de una cortina, avergonzada por que no podía sonar.

Entonces las vocales la sacaron a bailar primero se animó la a y cuando estaban juntas hacían ap, ap, ap; luego la sacó la o y hacían op, op, op; así con todas las vocales hasta que estas se hubieron cansado.

La p estaba contenta por haber podido sonar gracias a las vocales, así que se acercó a ellas y empezó a sacarlas a bailar, cuando estaba con la a hacía pa, pa, pa; con la u hacía pu, pu, pu.  ¡Estaba feliz!.

Tan linda fiesta le dio muchas ideas al director, que se puso a escribir: palo, pelo, pila, polo, Lupe, papi y más palabras.

viernes, 20 de marzo de 2009

Un cuento para las vocales


“El gran teatro”

Hace muchos tiempo en una ciudad muy parecida a la nuestra, existía un grupo de artistas que eran los mejores del mundo; tenían cantantes, bailarines y un gran director.  Este director del teatro era muy feliz pues sus artistas hacían los mejores espectáculos y la gente venía de todos lados para ver sus obras teatrales, el teatro siempre tenía algo hermoso que ofrecer.

Esto duró varios años, pero un día el director se dio cuenta que sus cinco cantantes, empezaban a tener problemas: les fallaba la voz, cantaban a destiempo, se atoraban o estornudaban en medio de las canciones, lo cual perjudicaba a los bailarines que se tropezaban o bailaban en los lugares equivocados.  Muy preocupado el director del teatro, se quedo dormido, esa misma noche tuvo un sueño: se le aparecía un árbol mágico, que tenía las hojas blancas colgadas de ramas celestes, este árbol mágico le preguntó porque estaba tan preocupado, el director le contó lo que ocurría con sus cantantes, a lo que el árbol le explicó que eso sucedía por la edad que tenían y que lamentablemente eso iba a suceder, que debía cambiar de cantantes.  ¡No! Exclamó el director debe haber otra solución, se repetía una y otra vez.

 

Así se pasó el día siguiente, viendo como sus cantantes volvían a equivocarse, sus bailarines a fallar y él entraba en desesperación.  Esa noche volvió a soñar con el árbol mágico, en sus sueños el árbol se compadeció del director y le propuso algo: ¿Qué te parece si convertimos a tus cantantes en unos dibujitos que tú podrás poner en mis hojas? El director se fijó en las hojas del árbol y se dio cuenta que eran una hojas ¡rectangulares! Se emocionó y dijo: de acuerdo.

Cuando despertó fue corriendo al teatro y ya no encontró a sus cantantes, en su lugar estaban varias hojas de papel y en cada una estaba una vocal: a, e, i, o, u.

 

Muy contento el director del teatro, se puso a escribir con las vocales, cuando hubo terminado una línea, algo lo llenó de miedo: ¡nadie entendería lo que escribía! Cuando quería poner lápiz le salía ai, cuando quería poner ventana le salía eaa, o si quería poner escuela le salía euea.  Las hojas del árbol mágico solo servían para escribir con vocales.  Eso era terrible.

 

En la noche al encontrarse otra vez con el árbol mágico, le contó lo sucedido, el árbol mágico le dio una nueva solución: ¡Podría convertir a sus bailarines en otras letras para que acompañen a sus cantantes!  El director estaba loco de contento, empezó a pensar en todas las cosas que podría escribir y crear con sus nuevas letras, pero el árbol estaba muy calladito ¿Qué te ocurre amigo árbol? Preguntó, es que ya no tengo más magia, solo puedo convertir uno de tus bailarines en letra, cada día, así que tienes que elegir que letra es la que usarás primero para acompañar a tus vocales.

Luego de muuuucho pensar, el director eligió la letra l, y así por fin empezó a escribir: La ola lila, la ula ula de Lola, el ala.  Estaba feliz. ¿Y ustedes?

lunes, 16 de marzo de 2009

Orden en la clase

Hummm segunda semana de clases y hoy lunes llegaron más movidos ¿qué habrá pasado? sin embargo que es útil recordar algunos ¿tips? para mantener el orden:
- Establece claramente las rutinas: levantar la mano para hablar, no salir corriendo de su lugar, cumplir los horarios y preguntar ante las dudas.
- El que los alumnos mantengan estas rutinas, depende de que tú mismo sepas mantenerlas.
- Un aula en silencio es un lugar más agradable para trabajar y concentrarse, incluso la risa y los juegos son más divertidos.
- Aunque al principio parezcamos demasiado estrictos, será necesario, al principio, cuando ellos interioricen la necesidad de levantar la mano, o de conservar el silencio, tendremos la oportunidad para disfrutar de las clases.

jueves, 12 de marzo de 2009

Clase sobre noción de cantidad

Hoy se me ocurrió trabajar con plastilina para reforzar en mis niños la noción de conservación de cantidad (en realidad lo leí por algún lado, a PIAGET creo), sin embargo la experiencia fue muy interesante ya que se crearon numerosos conflictos en los niños que fueron resueltos por ellos mismos.
Primero: Cada niño tomó dos barras de plastilina de diferentes colores y conversamos si tenían igual cantidad.
Segundo: Convirtieron una de las barras en una esfera, otra vez, la pregunta ¿Tienen igual cantidad?
Tercero: Convirtieron la otra barra en un plano circular, volvimos a comparar.
Cuarto: Convertimos la esfera en una "culebrita", otra comparación.
Quinto: Dividimos la culebrita en dos partes y cada parte en una esfera, otra vez la comparación.
La comparación más problemática fue la cuarta por el largo versus plano, superado esto la quinta solo fue un reforzamiento de lo anterior (a pesar de que supuse que tendrían más problemas)
La quinta comparación me dió pie a la noción de número por lo de: "Acá hay una esfera y allá hay dos, pero son la misma cantidad"
Creo que a mis alumnos ya les quedó claro. 

martes, 10 de marzo de 2009

¡¡ y empezamos!!

Un saludo para todos los maestros de primero, los maestros en general y para todos los interesados en el tema de la Educación.

Pretendo compartir en este blog mis vivencias durante este año escolar: anécdotas, experiencias, novedades sobre metodologías, recursos y todo lo que sea posible en el primer grado.

¿Me acompañan?